Infección de los huesos, causada generalmente por bacterias,
y en algunos casos por hongos, o por el germen que causa la
tuberculosis. El hueso se puede infectar debido a que queda
expuesto luego de un trauma, o por contaminación de una
herida que interesó piel o músculo, o bien por
una bacteria que viaja a través de la sangre. Se manifiesta
como dolor en el hueso afectado, dificultad para mover el miembro,
puede acompañarse o no de fiebre. Dentro del manejo se
incluirá la inmovilización de la extremidad afectada
y el empleo de antibióticos según el germen causante.