Se trata de una inflamación de los tejidos conectivos
de la articulación de la cadera, reacción que
ocurre como una respuesta del cuerpo a un golpe o bien, a una
infección que ha ocurrido semanas antes de que aparezcan
los síntomas. Estas infecciones, cuyo foco puede estar
localizado en regiones totalmente lejanas a la cadera, como
lo es el tracto respiratorio, despiertan en el cuerpo una reacción
de defensa (antigeno-anticuerpo), que permanecerá en
la memoria del sistema inmune, activando semanas después
esta respuesta inflamatoria, cuya manifestación clínica
ocurre en diversas membranas, en este caso, las que recubren
la articulación de la cadera.
El niño con sinovitis transitoria de cadera acude al
hospital con dificultad para la marcha y dolor en caderas, que
a veces se refleja a los glúteos o las piernas. Al interrogar
al familiar tiene historia de alguna infección respiratoria
semanas antes.
El manejo de la sinovitis transitoria es la observación,
ya que es un proceso autolimitado. En ocasiones se requerirán
inmovilización, y/o medicamentos antiinflamatorios.
Sinusitis
Se trata de una inflamación de los senos paranasales.
Estas son unas cavidades que se encuentran dentro de los huesos
de la cara y del cráneo, rodeando el área de la
nariz (por eso se llaman “para nasales”). Estas
se pueden inflamar principalmente a causa de una infección,
o de alergia, momentos en los cuales las paredes del seno paranasal
se engrosan y pueden producir secreciones. La inflamación
produce mucosidades a veces claras, otras amarillentas, dolor
de cabeza o dolor en la cara, tos, fiebre. Dentro de su manejo
se requerirán descongestionantes y en muchas ocasiones
antibióticos.